Le aceptaron el retiro voluntario a Bidart y cerró el Correo en Tres Algarrobos

Compartir

La información sobrevolada el interior, encendía una luz de alerta en las oficinas de correo de pequeñas comunidades. El objetivo reducir a casi el 50 % el personal actual.-

Como alguna vez pasó con otras dependencias del estado, que en el afán por reducir gastos, fueron cerrándose por falta de personal. Esto mismo está pasando con el correo, oficina que se queda sin personal a cargo de la misma, por ahora se cierra.-

Esto pasó en Tres Algarrobos. “Esta semana dejé de ser empleado del correo”, asegura Eduardo Javier Bidart. “Hace un mes y medio atrás comenzó una etapa de despidos. Despidieron muchos compañeros de sucursales de esta zona”, agrega. Luego de esta primera etapa, en mayo ofrecieron a los empleados el retiro voluntario, “ofertaban una indemnización del 100 % y un poco más. Muchísima gente se adhirió”.-

Para Bidart era inevitable este final. “Ya se venía hablando de esto a principios de año. Ya se veía el achique. Yo no sé qué va a pasar con esta agencia”. Eduardo se siente molesto porque pareciera que la empresa se termina con él, al menos en nuestro pueblo.-

El problema mayor es que no se están prestando, a partir del cierre, los servicios básicos universales. Estos son cartas documentos telegramas, giros postales. Hoy para acceder a estos servicios los vecinos de Cuenca tienen que viajar a General Villegas o Tejedor.-

“Charo”, como se lo conoce en la comunidad, se adhirió al retiro voluntario, el cual fue aceptado, pero nunca le informaron los pasos a seguir luego de esa aceptación. “Nunca me informaron cómo iba a seguir esto. Yo ya firmé un contrato mutuo con la empresa y con el Ministerio de Trabajo. Nadie sabe nada”.-

Bidart fue empleado del correo en dos etapas, “ingresé en la recordada ENCOTEL en 1991, y trabajé hasta el 95”. Recuerda que fue echado al día siguiente que Menem fuera reelecto. “Pensé que nunca más iba a volver al correo”. Pero volvió, “apareció en mi casa Roberto Montes y me dijo que necesitaban un cartero”. Charo no dudo en aceptar, y comenzó la segunda etapa hasta hoy. “Cuando vuelvo a entrar, lo que yo no sabía era que se iba Roberto, y quedé solo, El día que me nombraron a mí lo echaron a él”.

Solo y con mucho trabajo logró que nombraran un eventual, con contrato de 15 días por mes, que más tarde era nombrado cartero, Lucas Larrondo. Lucas sigue trabajando para el correo. Hoy está afectado a la distribución de cartas que llegan a la agencia, único servicio que brinda.-

Lo extraño es que nadie tomó la oficina de la localidad. Bidart tiene todo listo, arqueo de caja, inventario edilicio, para entregar a alguna autoridad regional o zonal, pero nadie se ha acercado al pueblo. La incertidumbre es muy grande. Todo parece indicar que la medida se tomó sin medir las consecuencias para la población y sin saber cómo seguir a partir de ahora. Al menos no se ha informado al respecto. “Tendré que viajar a entregarle la llave a mi jefe zonal, porque no ha venido ni viene nadie a hacerse cargo”.-

Los memoriosos afirman que es la primera vez que Tres Algarrobos se queda sin el servicio, y se cierra la Agencia.-

Para Charo la decisión fue difícil de tomar, “esta es mi vida. Estuve más de 30 años acá, aunque siempre pensé que lo que me había pasado en el 95 me podía volver a pasar, aunque no así”.-

Agencias como las de este pueblo van quedando al margen, no se modernizan, no se capacita al personal, y lo más increíble el personal mantiene la estructura edilicia aportando recursos propios. Así vemos que se calefacciona con una estufa  perteneciente a los empleados. “Los zonales se llevan los expedientes y nunca pasó nada”.-

El lugar está en pie gracias a los empleados y es una pena que las autoridades del Correo no hayan aceptado la propuesta del gobierno Municipal de hacerse cargo de la reparación y puesta en valor del lugar. En varias oportunidades María Celia Gianini lo intentó sin obtener respuesta.-

Para finalizar Tres Algarrobos se suma a muchas localidades, e incluso ciudades, del interior que se quedaron sin los servicios esenciales del correo. Para acceder a estos por ahora debemos viajar a Villegas o Carlos Tejedor, una locura.-