Los árbitros, ¿Imparten justicia o injusticia? Los entrenadores, ¿Sancionados por no hacer nada?
En uno de los últimos informes del Tribunal de Disciplina de la Liga del Oeste se informaba la sanción para dos entrenadores del medio, Roberto Palacio, de Gorra de Cuero, y Leonel García Barros, de Social de González Moreno.-

En los considerandos de la medida se expresa lo siguiente:
En este acto se procede a agregar los descargos presentados en estas actuaciones. Al analizar dichas presentaciones se advierte que el DT de Gorra de Cuero, Sr. Palacios Roberto se limita a negar la discusión verbal con el DT. Del equipo contrario, sin acompañar prueba que respalde sus dichos. Con relación al descargo del DT de Social G. Moreno Sr. Garcia Barros Guillermo Leonel hace una negativa genérica de los hechos que se le imputan, sin acompañar y/u ofrecer pruebas que acrediten sus dichos.
Que por los argumentos expuestos ambos descargos serán desestimados por no haber acompañado ni ofrecido prueba que acrediten sus dichos, quedando éstos como meras manifestaciones verbales.
Lo primero que surge de este escrito es, qué sentido tiene presentar los descargos si estos no son tomados en cuenta, mucho más teniendo en cuenta que ambos coinciden en el relato de los hechos, muy distante a lo expresado por el árbitro del encuentro. En ningún momento el tribunal dudó sobre la veracidad de lo informado por el Juez del partido, no buscó apoyarse en una ampliación del informe, o en la declaración de algunos de los integrantes de la terna arbitral, o de los mismos delegados de los clubes. Todos seguramente coinciden en una misma versión, muy lejana a la inventada por el encargado de impartir justicia, aunque estuvo bastante lejos de hacerlo.-
La sanción fue de dos meses para Roberto Palacio y tres meses para Leonel García Barros. Roberto recuerda haber reclamado una amarilla para un jugador del “canario”, por lo que fue agredido verbalmente por un suplente del equipo de González Moreno. Posteriormente García Barros se acercó a Palacio para expresarle que no se preocupe que no le va a faltar más el respeto ningún jugador de su equipo. Se supone que el árbitro interpretó que lo iba a agredir, o lo imagino, y los echó a ambos. Pero esto no fue lo peor, ya que después escribió lo que imaginó en un informe perjudicando a ambos entrenadores. Los dirigentes deberán empezar a anotar todo lo que configura un error para que en la próxima temporada no se vuelvan a cometer, es la única manera para que la Liga comience a crecer, mejorando año tras año.-






